viernes, 25 de septiembre de 2009

ALCOHOL, TERAPIA Y LA MONJA FELIZ

Anoche después de muuucho tiempo me tomé varias copitas y que diferencia, como se subió el alcohol, jop entre que no estoy acostumbrada, el sueño que llevaba y demás, cada vez que intentaba decir algo se me trababa la lengua, vaya noche de terapia jaja pero al principio si que estuvo bien cuando podía conjugar verbos en el tiempo correcto, jajaja

Siempre es positivo hablar de nuestras metas, de las cosas que queremos cumplir al largo o corto plazo, de nuestros fallos, de esos errores que volvemos a cometer una y otra vez, de cómo hicimos aquello y todavía le damos vuelta.
Una charlita de puesta a punto de la persona es buena para crecer.
Lo que no lo es tanto es que la copita se suba más allá de las cejas ploooff

En definitiva, la mayor conclusión fue que como la “monja feliz” hay que sonreír de corazón todo el día.

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