jueves, 8 de mayo de 2008

ESOS PRIMEROS DÍAS

Me he dado cuenta que en este bitácora no he escrito mucho sobre los sentimientos después del parto, que mas bien ponía fotos de Pablo y así todas las entradas de febrero…

Hablando el otro día del futuro postparto de la Zupe, de las visitas y demás me di cuenta que no tenía reflejado nada sobre eso.

Como ya dije en El nacimiento de Pablo, la sensación que más recuerdo es de cansancio porque las ultimas semanas son muy pesadas y agobiantes, estás ansiosa por tener a tu bebe, acojonada porque no sabes como pasará ni cuando, estresada porque todo el mundo se preocupa por ti, y cuando llega el parto es un gran esfuerzo físico que se equipara a correr una maratón, después viene el subidón de endorfinas y la felicidad de tener a tu bebé en brazos, las felicitaciones, que el niño llora, no sabes como ponerlo te ves torpe (como primeriza que eres) te ves observada, te da igual sacarte la teta delante de tu abuelo como delante de todo el hospital, total dos veces al día vienen a regarte los puntos con un antiséptico, tu quieres calmarlo, darle de comer, darle amor, pero la temperatura de la habitación sube de forma proporcional a tu cansancio, no llevas ropa interior, no te mueves con soltura, estás patosa y ridícula, tiras de la camisa de tu marido para que te haga caso, pero está enfrascado contándole el parto a alguna visita y buscas en la habitación a alguien que te levante la cama, sin querer molestar mucho, en esto que se percatan mas de uno de tu necesidad y te ves rodeada de personas que amablemente te preguntan que quieres, la cama, el servicio, agua, clinex, hambre…
A mi las visitas me gustaban mucho pero las hubiera disfrutado más si hubiera estado descansada, claro que entonces no sería un postparto en un hospital, no?
En casa las cosas mejoran, después de tener que ir a buscar un sacaleches de urgencia porque la leche ha subido tan de golpe que el bebe no puede agarrarse al pezón, y haber dormido algo, tienes que aprovechar a dormir cuando el bebe duerma, para recuperar algo de sueño, e ir adaptándote a cuidar un recién nacido, y todo pasa alarmantemente rápido.
En dos semanas ya te has hecho al nuevo inquilino y él a ti, formando un equipo inseparable.
Y claro está, se te olvida todo lo demás.

En el paritorio que dejaron colarse a los familiares.
A las 8 de la mañana despues del parto, tranquila en la habitación


Por la tarde



Lilypie Primer Ticker

Lilypie Amamantar Ticker

2 comentarios:

prinzezitarosa dijo...

¡Pero mira que son feos los niños cuando nacen! ¡Parecen renacuajos!
Buueeeno... No te enfades que el tuyo al menos con los meses se ha arreglado...

Qué guay. Se me está despertando el instinto maternal. ¡Qué ganas tengo de tener a mi Lulú!

Los Zupes dijo...

Gracias por compartir tu experiencia conmigo. Me ayuda mucho saber que otra muujer ha tenido las mismas inquietudes que yo, sobretodo porque veo que lo has hecho y lo estás haciendo muy bien!!!
Anoto en mi cabeza las cositas que me vas diciendo y me calmo un poco... otras veces no consigo calamrme... hay cosas que dan muuuuchoo miedo. Pero en fin, habrá que pasar por ello, ¿no?

Ah!! y no hagas caso a mi hermana, que tu cosito era muy bonito desde el principio.. (será que ya tengo instinto maternal...?? );)