sábado, 9 de febrero de 2008

Mi parto

El nacimiento de Pablo.

Después del embarazo tan bueno (quitando la obsesión medica por mi azúcar) he estado muy ágil hasta el ultimo día, he andado bastante, he trabajado y disfrutado mucho de mi barriga, desde que perdí de vista mi ombligo hasta que notaba las patadas y el hipo. Todo ha sido completamente nuevo y sorprendente, y lo mejor es que sigue siéndolo.

Yo siempre he tenido los ciclos de la regla largos, por lo que no me valen las cuentas de 28 días ni las Fechas probables de partos, pero como de algún modo tienen que medir pues… llegamos a la semana 41 y me dieron fecha para la inducción (3-2-2008).
El 31 por la tarde tenía monitores y no tuve ni una contracción, ni siquiera de las últimas de dinámica aislada, nada. La auxiliar me bautizó como “la que estaba más cumplía que el yogur”.
La ginecóloga me hizo un tacto, el 2ª en todo el embarazo y me dijo que tenía un centímetro y que iba a mirar el liquido, por suerte era claro y me dio “prorroga” de 2 días para la inducción.
Nos fuimos para casa y me sentía realmente incomoda y cansada tanto física como mentalmente, así que cené muy temprano y me acosté.
Tenía alguna que otra contracción pero muy pequeña, sobre las 22h me dio una contracción fuerte y a los minutos otra, noté como se rompió la bolsa y empezó a caerme liquido por las piernas, me quedé parada en mitad del dormitorio viendo lo que caía.
Desde ese momento todo fue un ir y venir al cuarto de baño, porque no sabía ni que hacer ni como ponerme, me daban contracciones muy fuertes y muy seguidas cada 5 minutos, y rabiaba de dolor, me entró pánico y cada vez que sentía una pensaba que no lo iba a soportar que era demasiado para mi, sobre las 00.20 ya no podía más, tampoco quería irme al hospital para que me dijeran que quedaban horas para el parto.
El camino al hospital fue lo peor porque las contracciones solo las podía pasar de pie agachándome un poco y tener que ir medio sentada me mataba.
Menos mal que esa noche estaba muy tranquila creo que fui la última que parió.
Me reconocieron al llegar, dijeron que estaba de 3 centímetros para cuatro (en realidad llegue de casi 5!! Pero lo miraron mal). Me pasaron al paritorio, allí me encerré en el baño esperando que entrara Pablo y yo no sabía que hasta que no terminaran el ingreso no le dejaban pasar, fue un poco absurdo yo sufriendo sola en el baño pensando que mi marido era un huevón en rellenar los papeles y el matrón fuera esperando que saliera para ponerme la pulserita, tomarme la tensión…
Me pusieron el suero y le repetí que no quería oxitocina, que si de verdad era suero sencillo, el matrón se mosqueó y me dijo que porque me iba a mentir!! Que me fiara de él, con las contracciones que yo llevaba me sobraba oxitocina natural, la base del monitor estaba en 80 y cuando subían se salían del grafico.
Luego vino la auxiliar con una “lanceta” para romperme la bolsa y yo de nuevo No! Que ya está rota que no hace falta! Y lo comprobó y no me hizo nada.
Lo peor que ya estaba tumbada y las contracciones eran insoportables, y cada vez estaba más nerviosa, tengo que reconocer que tuve muchos momentos de histeria o pánico o yo que se pero soy muy mala paciente!!
Me preguntaron si quería epidural y no supe contestar porque durante el dolor se me hacía insoportable pero luego se pasaba, así que me pusieron un relajante y todo mejoró mucho, hasta que dieron las 2 y algo y la gine me dijo que estaba dilatada completamente!! No me lo podía creer, ya!! Tan pronto, y fue la parte más vergonzosa del parto porque empezaron a llegar persona, muchas y a decirme que empujara, y yo mis nervios, diciendo que me había arrepentido, que me iba a mi casa que yo no paría. Y todos diciéndome que ya había pasado lo peor que lo que quedaba era que saliera la cabeza, y yo cerrando las piernas y diciendo que me iba…
La cara de Pablo era un poema, no sabía de que manera pedirme que achuchara, pero como yo no sentía la necesidad de empujar y estaba harta del dolor lo que menos quería era pasar al expulsivo.
Pedí que me dejaran sola que yo iba a ir achuchando pero que necesitaba tranquilizarme, yo creo que lo que necesitaba era asimilar lo que venía, y poco a poco fui achuchando, cada vez con más fuerza y notando que eran eficaces mis pujos que la cabeza iba bajando ya si me dieron más fuerzas para pujar, y la gine (que era una residente muy joven) me animaba a empujar creo que fueron tres tandas de tres pujos fuertes cuando dijo que iba a preparar el campo estéril y se puso de verde con el gorro la mascarilla y demás y pensé otra vez van a entrar todos y me van a asustar, así que cuando ella se fue a lavarse las manos empuje como nunca (notaba que me quemaba la zona y sabía que tenia que ser así) y salió mi niño sólo jejeje a sus espaldas.
Lo mejor que tengo fotos del momento que salía la cabeza!!
Vinieron corriendo y terminó de salir el cuerpecito, me lo pusieron encima y me enamoré de él! Es que es tan guapo!! Y tan gordito!!
Todo el dolor del parto el cuerpo lo borra pero el dolor de los puntos en vivo lo tengo metido a fuego en la cabeza, verla coser, con ese hilo tan largo…
Me hice un desgarro tipo II pero me lo hice YO y supongo que si alguien me hubiera dado más seguridad, confianza y me hubiera protegido el periné quizás no lo hubiera tenido.
Estoy muy contenta con mi parto, como ha trabajado mi cuerpo, y como me he recuperado, me han dolido los puntos, pero he estado en movimiento desde el primer día, no tengo ninguna queja, la leche me subió al segundo día y mi niño mama perfectamente desde que nació, nos cuesta un poco dormirlo porque se pone nervioso y tiene gases, pero para eso aprendemos cada momento el uno del otro.
Creo que hemos tenido mucha suerte en el parto y más para haberlo tenido en el Materno, pero también es que he ido muy informada y segura de lo que quería y todo gracias a la Tribu!! Que bien me ha venido encontrar esta nueva familia…






Lilypie Primer Ticker

No hay comentarios: